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ImagoSM

Comunicación en medios sociales

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TÚ ERES MI OBJETIVO

 «No señales con el dedo, es de mala educación».

 Hoy, tantos años después, entiendo que eso que tanto empeño puso mi madre en que aprendiera no era tan relevante como me hizo creer, porque si aceptara que tenía razón estaría llamando maleducado -como mínimo- al señor que ha alzado la mano, ha puesto recto su dedo índice y ha señalado a Twitter diciéndonos a cada uno de nosotros: «Tú, tuitero, eres el responsable de los males del Universo».

 Hace 6 años que entré por primera vez en Twitter y parece que fue ayer, pero aún no existía la versión en español, ¿lo recordáis?, y en estos años hemos evolucionado juntos. He tenido 3 perfiles personales y he gestionado unos cuantos profesionales, así que he dejado gran parte de mí allí y «el pajarito» me ha enseñado muchísimas cosas sobre la comunicación, su importancia, la gramática, la ortografía, el humor, el ingenio, el rigor y las mezquindades de los medios de comunicación y, sobre todo, de las personas que allí escriben.

 He aprendido muchas cosas; por ejemplo, que cuando veas que todos los medios se ponen de acuerdo alertando a la gente de que “se está gestando” un clima violento y que tiene su origen en Twitter, «pon tus barbas a remojar».

 De los tuiteros he aprendido que la mayoría tiene cosas importantes que decir y de las que da gusto aprender. Que la cercanía e inmediatez a la hora de hablar con personas hasta entonces inaccesibles es enriquecedor y que personas que tienen el don de «sacar los pies del tiesto» continuamente están tanto en la calle como allí. En mi entorno se les llama bocazas y los hay de todos los colores, de todas las ideologías, de todas las confesiones y de todas las nacionalidades. Hasta hace unos días, exactamente los mismos del asesinato de la Presidenta de la Diputación de León, todos eran igual de bocazas. Ahora no: ahora, dependiendo de a quien dirijas tus mamarrachadas, estas pueden seguir siendo eso, mamarrachadas fuera de lugar, o provocar que la policía se presente en tu casa y te detenga. Sí, sí, van a tu casa y te detienen. Y a mí lo que me preocupa ahora es la manipulación de la palabra y demonización de la herramienta, pues es lo más incoherente que se puede hacer, a no ser que lo que se busque sea enturbiar las aguas para ralentizar la velocidad que alcanza la información en Twitter. Oye, ¿no estarán buscando excusas para conseguir otros fines más represores que el hecho de acallar a un simple tuitero? No podrán detenernos a todos. De momento van asustando a chiquillos de 20 años. No parece muy lógico, y lo que no es lógico merece una vuelta de tuerca extra.

 Me mantengo alerta por si hubiera que ampliar o puntualizar esta reflexión.

Mónica Cillán

@mcilland