EN LAS REDES SOCIALES: HACER POLÍTICA vs SER POLÍTICO

 Asisto estupefacta a las acciones que la mayoría de partidos políticos y afines llevan a cabo en sus redes sociales, y llego a la conclusión de que, salvo honrosas excepciones, no han entendido nada. O, cuanto menos, no han querido hacerlo.

 Las redes sociales pueden ser muchas cosas: un lugar de encuentro y diálogo desde la discrepancia, una fuente de información, un espacio de descubrimiento o un sitio donde mostrar públicamente —aun desde el anonimato— lo peor de nosotros mismos. En cualquiera de estos casos podemos estar haciendo política, tanto los ciudadanos como los candidatos de los partidos. Y luego está lo que son las redes sociales para la mayoría del panorama político español: un tablón de anuncios estático y obsoleto, en el que las personas que hay detrás de los perfiles sociales optan por ignorar a los usuarios que se acercan pidiendo aclaraciones, planteando dudas, preguntando intenciones futuras en temas concretos, etc. Y es en este punto, el de ignorar a los usuarios, donde más coincide la mayoría, lo que desvirtúa la esencia misma de las redes sociales. Solo les interesa lanzar su mensaje sin afrontar el cara a cara que supone hacerlo en este medio, por lo que lo único que nos muestran es que no están dispuestos a cambiar, pues siguen emitiendo mensajes unidireccionales y el ciudadano no merece su tiempo ni su atención de forma directa; les sigue apeteciendo más hablar a la masa anónima, impersonal y nada crítica. Pero para hacer esto, se han equivocado de lugar.

 Este año plagado de citas electorales la situación se agrava, y se hace más patente aun la gran distancia que existe entre hacer política y querer ser político, o serlo.

 Si quieres hacer política en las redes sociales, dialoga, responde y asume las críticas.

 Si quieres ser político, las redes sociales no son tu lugar.

 Por eso creo que la actitud de los candidatos en las redes sociales debería darnos una pista de su forma de actuar, y si ellos deciden estar en los canales sociales, los ciudadanos deberíamos pasar a considerar una variable muy importante su actitud en ellos a la hora de decidir a quién votar llegado el momento.

 

Mónica Cillán

@mcilland