#MADRIDPRISIÓN · PACO GÓMEZ ESCRIBANO

 GÓMEZ ESCRIBANO, Paco.  #Madridprisión . Madrid. Black & Noir Ediciones. 2017.

GÓMEZ ESCRIBANO, Paco. #Madridprisión. Madrid. Black & Noir Ediciones. 2017.

 

 

A quienes no conocen Black & Noir Ediciones podríamos decirles que publica género negro por entregas, que únicamente se puede leer en teléfonos móviles y que hace las delicias de lectores y estudiosos con entrevistas, escenarios, textos inéditos y otros detalles y formatos de los autores y las obras que editan. Hablo con la convicción de las corazonadas que se cumplen: el siglo XXI trae revoluciones pendientes y esta es una de ellas.

   Pero yo estoy escribiendo esto por otro asunto pendiente.

El tipo volvió, vaya que si volvió. Y yo le estaba esperando, en la misma mesa. Iba por mi segunda birra cuando se sentó a mi lado. No me preguntó. Sabía que aceptaría con la misma seguridad del que tiene dinero y paga por obtener lo que quiere. Yo había estado dando vueltas al tema todo el tiempo y llegué a la entrevista sin haber tomado una decisión.

   #Madridprisión, editada por Black & Noir, es la nueva (penúltima) novela de Paco Gómez Escribano (1966), uno de los nuevos referentes del hardboiled en español. Su trabajo de documentación a través de la literatura de todo aquello que la sociedad aparta de sí, pero que a la vez sigue explotando, viene a ocupar el vacío que la literatura contemporánea tenía reservado para los que anotan las pulsaciones de los parias. #Madridprisión es un ejemplo de esto y de algo más.

 

CARTOGRAFÍA DE LA CATÁSTROFE

   Los que hemos nacido en un barrio obrero y pobre, marginal jungla de descampado y ladrillo, donde la policía y los taxis solo entraban por obligación, sentimos una extraña empatía con la obra literaria de Gómez Escribano; como si no hubiese páginas entre lector y escritor, y estuviéramos en un banco bebiendo una litrona o contándonos nuestra vida mientras hacemos servicios sociales. Hablo de la memoria colectiva del lumpen, esa que tiñe los tatuajes de un verde crujía de cárcel y que tiene luz de verbena; hablo de una realidad que no entiende de prosperidad ni de futuro, porque su presente se estancó en la supervivencia de los nuevos tiempos. El laboratorio social que retrata Gómez Escribano es Canillejas, y en #Madridprisión hay mucho barrio modelado desde el juego y la experimentación. Porque tenemos muchas novelas en una sola.

 

LA DIMENSIÓN DEL AGUJERO

   Han pasado veinte años desde el holocausto que redefinió la condición humana. Los habitantes de Extramuros sobreviven como pueden, como saben, por sarcásticos golpes de suerte; cuando una chica de Intramuros desaparece, alguien como El Poeta, harapiento buscavidas esquizoide, parece ser el más indicado para encontrarla.

   Estamos ante una novela que recoge agua de muchas lluvias: tenemos un pretexto distópico, una trama negra clásica, un contexto social que roza el cyberpunk y un divertimento narrativo que enreda entre los homenajes y los leitmotivs del autor. Gómez Escribano maneja bien el recurso de la sencillez y la jerga, y demuestra el buen lector que ha de haber tras el oficio de escribir: desde Philip K. Dick hasta Galdós, pasando por McCarthy y Delibes, hay rastros, pequeños destellos que refuerzan la historia y sustentan las dos claves referenciales del libro: el enlace entre el guiño a la literatura actual (ejemplificada principalmente en la interacción con Madrid:frontera, de David Llorente) y el cambio de enfoque que ofrece a la visión arquetípica de los géneros literarios. Me refiero a los proles de Orwell, a los que conocen la suela de la bota, a los de abajo: mientras autores como Huxley o Bradbury apuntaban a la masa desde individuos conscientes de su disidencia, Gómez Escribano abre las manos y descubre el palo a los pijos de Intramuros, los mercenarios ajustando cuentas con un notas que palmó pasta, el doble filo del caníbal; en resumen, la verdadera e insondable dimensión del agujero social-narrativo-ético que respira la última de las clases. Y que el tiempo de la trama no alarme a nadie: llevar luz y taquígrafos a la Canillejas del futuro es dejar constancia de la versatilidad y del juego, falso documental de la historia narrado por Escribano.

 

   Algún detalle por ahí ralentiza un poco la acción; alguna situación remite a lenguajes ya demasiado escritos; no así #Madridprisión pierde el encanto y la oportunidad dada. Una novela de desvarío en la que todos los músicos saben perfectamente cómo interpretar el pentagrama. Guiño cómplice al lector asiduo de Paco. Lectura salvaje para desentenderse del patio cuando el patio no tiene solución.

 

Alfonso Larrea